domingo, 24 de abril de 2016

El arte de envejecer

El filósofo Wilhem Schmid en su libro "El arte de envejecer" escribe una especie de guía dónde da consejos sobre cómo envejecer con serenidad. Os enseno los puntos principales.

1) Comprender en qué etapa de la vida estamos. La existencia no es siempre igual a sí mismo: hay fases que se pueden comparar al transcurso de un día: la juventud es como la mañana, cuando parece que tenemos delante un tiempo infinito, luego viene lentamente la tarde, que es el la madurez que va hacia la vejez .
2) La palabra mágica es "todavía". Es cierto que a medida que envejecemos siempre podemos hacer menos cosas, pero no es en las renuncias que se debe apostar, ¿Qué pasa con las actividades que se pueden "todavía" hacer? Pequeños placeres como pasar el tiempo con seres queridos, leer el periódico, conversar...
3) Consolidar hábitos. Cuando somos jovenes intentamos escapar de la rutina, pero cuando se empieza a envejecer gestos y costumbres de repetición son una fuente de serenidad, ya que no requiere tener que elegir cada vez, para reestructurar sus vidas todo el tiempo.
4) Disfrutar de los placeres de la vida.
5) Crear una relación con el dolor. La vida es una constante oscilación entre la alegría y el dolor y llega a una etapa en la que ya no podemos ignorar el sufrimiento, que sin duda puede tratar de aliviar, pero no va a desaparecer, por lo que va a aumentar.
6) Mantener contacto. Cuando no reconocemos a nosotros mismos suele pasar que nos alejamos de los demás. Perder el contacto significa convertirse en extraños, nadie nos excluye de la vida. Pero el tacto es la base de la comunicación, sobre todo en edades donde otros sentidos como la audición y la visión se van a debilitar ...
7) Cultivar las relaciones. Una vida hermosa llena de significado es aquel en el que hay al menos una persona que somos felices que existe y en el mismo tiempo esta persona es feliz que existimos: un compañero, un amigo, hijos, nietos...
8) Descubrir el sentido de la vida.
9) Crear una relación con la muerte. En este momento percepimos la vida como limitada. Es imposible predecir cómo va a ser la última vez, pero tratamos de imaginarla para familiarizarse con un evento tan impactante, y para dar un sentido propio de la vida.
10) Imagínarse una vida después de la muerte. Terminada la vida se abre espacio ilimitado. Pensar en la vida después de la muerte nos ayuda a prepararnos para que, al pensar en él. Este pensamiento nos ayuda a vivir la etapa que precede, con más serenidad y quita el estrés.

Lisa Casali (2016) D,La Repubblica delle Donne.


Valeria

No hay comentarios:

Publicar un comentario